El Auto de la Corte de Casación n.º 17501 del 29 de junio de 2025 ofrece una aclaración crucial en materia de sobreendeudamiento. La decisión, que enfrentó a las partes S. y G., aborda una cuestión de gran relevancia práctica: ¿es posible modificar un acuerdo de reestructuración de deudas cuando este ya ha caducado por incumplimiento? La Suprema Corte, con el Presidente M. Ferro y el Ponente G. Dongiacomo, ha proporcionado una respuesta clara y definitiva.
La Ley n.º 3 del 27 de enero de 2012 introdujo instrumentos para la gestión del sobreendeudamiento, como el acuerdo de reestructuración de deudas. El artículo 11, apartado 5, de la L. n.º 3/2012 es perentorio: en caso de incumplimiento de los pagos debidos, el acuerdo cesa de pleno derecho sus efectos. La controversia, examinada por el Tribunal de Cremona el 5 de junio de 2024 y posteriormente por la Casación, se refería a la posibilidad de aplicar la facultad de modificación del plan (artículo 13, apartado 4-ter de la misma ley) incluso después de la cesación de efectos por incumplimiento. La Casación ha puesto un punto final.
En materia de sobreendeudamiento, en la hipótesis de haber cesado de pleno derecho los efectos del acuerdo de reestructuración de deudas a raíz del incumplimiento de los pagos debidos según el plan, conforme al art. 11, apartado 5, de la l. n.º 3 de 2012, no puede recurrirse al remedio de la facultad de modificación del plan, previsto por el art. 13, apartado 4-ter, de la misma ley, en cuanto este opera únicamente en el caso de que el acuerdo siga siendo eficaz.
La Casación establece un principio fundamental: una vez que un acuerdo de reestructuración de deudas ha perdido eficacia por incumplimiento (es decir, el deudor no ha respetado los pagos previstos en el artículo 11, apartado 5, de la L. n.º 3/2012), ya no es posible recurrir a la modificación del plan (artículo 13, apartado 4-ter). La razón es clara: la modificación es una opción disponible solo para un acuerdo "vivo" y eficaz. Un acuerdo ya cesado no puede ser modificado. Esto refuerza la importancia del respeto de los compromisos y de la prontitud en el abordaje de las dificultades.
Este auto tiene implicaciones directas:
El Auto n.º 17501 de 2025 de la Casación consolida un principio de derecho esencial para el sobreendeudamiento. Subraya cómo la modificación del plan es aplicable a un acuerdo en curso, no a uno ya resuelto por incumplimiento. Esta claridad es vital para la estabilidad de los procedimientos y para la concienciación de todos los actores involucrados.