Sufrir una agresión violenta mientras se desempeña el deber laboral, por ejemplo, como cajero en un supermercado o guardia de seguridad desarmado, es un evento traumático que deja secuelas profundas, tanto físicas como psicológicas. Además del dolor inmediato, a menudo surge un sentimiento de injusticia ligado a la percepción de que la empresa no hizo lo suficiente para prevenir lo sucedido. Como abogado experto en indemnización por daños en Milán, el abogado Marco Bianucci comprende la delicadeza de estas situaciones y la necesidad de intervenir con firmeza para proteger los derechos del trabajador afectado.
Cuando un empleado es víctima de un acto violento por parte de terceros (clientes, atracadores o intrusos) durante el horario de servicio, no nos encontramos solo ante un accidente laboral cubierto por el INAIL, sino que a menudo se configura una clara responsabilidad civil del empleador. La ley italiana impone a la empresa la obligación de adoptar todas las medidas necesarias para proteger la integridad física y moral de sus colaboradores. Si estas medidas son deficientes o inexistentes, el trabajador tiene derecho a una indemnización integral del daño sufrido.
El fundamento jurídico de la protección reside en el artículo 2087 del Código Civil, que obliga al empresario a adoptar las medidas necesarias para proteger la integridad física y la personalidad moral de los trabajadores. Esto significa que el empleador no solo debe prevenir accidentes accidentales, sino que también debe implementar medidas de seguridad adecuadas para disuadir o impedir agresiones predecibles, especialmente en actividades de riesgo como la gran distribución, la banca o los servicios nocturnos.
Si la agresión ocurre debido a una falta de vigilancia o por la ausencia de sistemas de seguridad adecuados (como cámaras, vigilancia privada, barreras protectoras o protocolos de emergencia), el empleador puede ser llamado a responder por los daños. En estos casos, la indemnización del INAIL cubre solo una parte del perjuicio económico y biológico; para obtener la reparación completa de todos los conceptos de daño, incluido el daño moral y el llamado daño diferencial, es necesario iniciar una acción civil contra la empresa responsable.
El abogado Marco Bianucci, abogado experto en indemnización por daños en Milán, aborda los casos de agresión en el trabajo con una estrategia rigurosa orientada a demostrar el nexo causal entre la negligencia empresarial y el evento lesivo. El objetivo del despacho no es solo obtener una indemnización, sino garantizar que se reconozca la dignidad del trabajador y la gravedad de lo sucedido.
El método de trabajo prevé un análisis detallado de las circunstancias de la agresión. El despacho se encarga de adquirir la documentación relativa a la seguridad en el lugar de trabajo (DVR), verificar la presencia y el funcionamiento de los dispositivos de protección y recopilar testimonios. A través de la colaboración con médicos forenses de confianza, se cuantifica con precisión el daño biológico (lesiones físicas) y el daño no patrimonial (sufrimiento interior, estrés postraumático), para formular una reclamación indemnizatoria sólida y documentada.
Sí, la agresión sufrida durante el horario y en el lugar de trabajo se califica como accidente en ocasión de trabajo. El empleado tiene derecho a las prestaciones del INAIL por la ausencia del trabajo y por la eventual invalidez permanente, pero esto no excluye la posibilidad de solicitar una indemnización adicional a la empresa si hay responsabilidades en la falta de seguridad.
El daño diferencial es la parte de la indemnización que corresponde al trabajador y que excede lo ya abonado por el INAIL. Mientras que el INAIL indemniza principalmente la capacidad laboral y el daño biológico según baremos estándar, la indemnización civil tiene como objetivo cubrir integralmente el daño a la persona, incluidos los aspectos morales y existenciales, y la personalización del daño biológico.
Absolutamente sí. La responsabilidad del empleador por falta de seguridad es autónoma respecto a la responsabilidad penal del agresor. Si la empresa no ha adoptado medidas idóneas para prevenir el evento (por ejemplo, falta de guardias de seguridad en un contexto de riesgo), puede ser llamada a indemnizar el daño independientemente de la identificación o solvencia de quien cometió la agresión.
El derecho a la indemnización por daños derivados de responsabilidad contractual del empleador generalmente prescribe a los diez años. Sin embargo, es fundamental actuar con prontitud para recopilar pruebas, testimonios y documentación médica que podrían perderse con el paso del tiempo.
Si ha sido víctima de una agresión en el lugar de trabajo y considera que su seguridad no ha sido adecuadamente protegida, no permita que sus derechos sean ignorados. El abogado Marco Bianucci está a su disposición en el despacho de via Alberto da Giussano, 26 en Milán, para examinar la dinámica de los hechos y evaluar la viabilidad de una acción indemnizatoria.
Póngase en contacto con el abogado Marco Bianucci para una evaluación de su caso. El enfoque del despacho está orientado a ofrecerle claridad inmediata sobre las posibilidades de éxito y a acompañarle con competencia hacia la justa indemnización.