La responsabilidad civil por daños derivados de cosas en custodia es un tema de gran importancia en el derecho italiano, especialmente cuando se habla de accidentes de tráfico. La sentencia del Tribunal de Casación n. 2480 de 2018 ofrece ideas significativas sobre cómo interpretar y aplicar el artículo 2051 del Código Civil, que regula la materia. En este artículo, analizaremos los puntos clave de esta sentencia y los principios que de ella se derivan.
El recurso se refiere a la responsabilidad de ANAS por la muerte de un joven que, debido a la pérdida de control de su ciclomotor, cayó por un terraplén. El Tribunal de Apelación había excluido la responsabilidad de ANAS, considerando que la barrera de seguridad cumplía con las normativas vigentes y que el accidente se debió a factores ajenos a la custodia de la carretera. Los recurrentes, por el contrario, sostenían que ANAS debería haber adoptado medidas de seguridad más rigurosas.
Se excluye la responsabilidad por cosas en custodia del ente propietario y gestor de la carretera, provista de barrera de seguridad de altura conforme a la ley, por los daños sufridos por el conductor de un vehículo que, por causa desconocida, había perdido el control del mismo y había superado dicha barrera.
El Tribunal reiteró que la responsabilidad ex art. 2051 c.c. es de naturaleza objetiva, requiriendo al perjudicado que pruebe el nexo causal entre la cosa custodiada y el daño sufrido. Sin embargo, corresponde al custodio demostrar que el daño no fue causado por la cosa, sino por un caso fortuito. En el caso en examen, el Tribunal consideró que la conducta del perjudicado tuvo un papel causal exclusivo en el accidente, excluyendo la responsabilidad del ente gestor de la carretera.
La sentencia Cass. n. 2480/2018 aclara importantes aspectos de la responsabilidad por daños de cosas en custodia. Subraya la importancia del nexo causal y el papel de la conducta del perjudicado en el análisis de la responsabilidad. En un contexto en el que se exige una mayor atención a las medidas de seguridad, esta decisión sigue siendo crucial para comprender cómo pueden atribuirse las responsabilidades en caso de accidentes de tráfico.