La tecnología ha facilitado enormemente el seguimiento de las actividades laborales, pero el uso indiscriminado de sistemas de geolocalización (GPS) y aplicaciones de rastreo en los dispositivos de los empleados plantea delicadas cuestiones legales. Ser monitorizado constantemente durante el horario de trabajo, y a veces incluso fuera de él, puede generar una fuerte sensación de opresión y violar derechos fundamentales de la persona. Como abogado experto en indemnizaciones por daños en Milán, el Abg. Marco Bianucci observa diariamente cómo la falta de respeto a las normativas de privacidad puede causar no solo malestar psicológico, sino verdaderos daños a la dignidad profesional del trabajador.
En Italia, el poder de control del empleador no es absoluto. El artículo 4 del Estatuto de los Trabajadores, actualizado por el Jobs Act, establece reglas estrictas para la instalación de herramientas de las que derive incluso la posibilidad de control a distancia de la actividad de los trabajadores. Dichas herramientas solo pueden instalarse por necesidades organizativas y productivas, por la seguridad del trabajo y para la protección del patrimonio empresarial. Sin embargo, la instalación solo es legítima previo acuerdo colectivo celebrado con las representaciones sindicales o, en su defecto, previa autorización de la Inspección de Trabajo.
Es fundamental distinguir entre las herramientas utilizadas por el trabajador para realizar la prestación laboral (como smartphones o tablets indispensables para operar) y las herramientas de mero control. Incluso en el primer caso, sin embargo, el empleador debe proporcionar una información adecuada sobre las modalidades de uso y control, en pleno respeto del GDPR (Reglamento Europeo de Privacidad). Si el empleador recopila datos sobre la posición o la actividad del empleado sin respetar estos procedimientos, comete un ilícito que puede dar derecho a una indemnización.
Cuando un trabajador sospecha que es víctima de un control ilegítimo, es esencial actuar con estrategia. El enfoque del Abg. Marco Bianucci, abogado experto en indemnizaciones por daños en Milán, parte de un análisis técnico y jurídico en profundidad de la instrumentación utilizada por la empresa. No nos limitamos a verificar la ausencia de acuerdos sindicales, sino que investigamos las modalidades concretas con las que los datos han sido recopilados, conservados y eventualmente utilizados contra el empleado (por ejemplo, para impugnaciones disciplinarias).
El Estudio Legal Bianucci trabaja para demostrar el nexo causal entre el tratamiento ilícito de los datos y el daño sufrido por el trabajador, que puede ser de naturaleza patrimonial o no patrimonial (daño moral o existencial derivado del estrés y la lesión de la dignidad). Nuestro objetivo es obtener la justa reparación para el cliente, transformando una violación técnica en una concreta tutela de los derechos, tanto en fase extrajudicial como, si es necesario, en los tribunales.
No, la instalación de un localizador GPS en un vehículo de empresa debe ir siempre precedida de una información adecuada al empleado. Además, si el dispositivo permite un control constante de la actividad laboral, es necesario el acuerdo sindical o la autorización de la Inspección de Trabajo, a menos que el GPS no sea estrictamente indispensable para la ejecución de la propia prestación laboral.
Solicitar la instalación de aplicaciones de monitorización en dispositivos personales (BYOD - Bring Your Own Device) es una práctica extremadamente arriesgada y a menudo ilegítima si no está regulada por políticas rigurosas que protejan la separación entre la vida privada y laboral. El consentimiento del trabajador, en este ámbito, a menudo se considera 'viciado' por la posición de subordinación, haciendo que el tratamiento de los datos sea potencialmente ilícito.
Si los datos han sido recopilados en violación del artículo 4 del Estatuto de los Trabajadores o de la normativa de privacidad (por ejemplo, sin información), son inutilizables a efectos disciplinarios. Un despido basado exclusivamente en pruebas obtenidas ilegítimamente puede ser impugnado para solicitar su anulación y la consiguiente indemnización por daños.
La indemnización se evalúa en función de la gravedad de la violación, la duración del control ilícito, la difusión de los datos recopilados y las consecuencias psicofísicas o profesionales sufridas por el trabajador. El Abg. Marco Bianucci analiza cada aspecto para cuantificar correctamente el perjuicio sufrido y formular una solicitud de indemnización congrua.
Si crees que estás sometido a un control ilegítimo a través de GPS, software o aplicaciones, no esperes a que la situación comprometa tu serenidad o tu puesto de trabajo. Contacta con el Abg. Marco Bianucci para una evaluación de tu caso. Te recibimos en nuestro estudio en Milán, en via Alberto da Giussano, 26, donde podremos analizar tu situación y definir la mejor estrategia para obtener la indemnización que te corresponde.