Confiar en un dentista para mejorar la sonrisa con prótesis o carillas y encontrarse con un daño estético o funcional es una experiencia traumática que afecta no solo la salud física, sino también la esfera psicológica y relacional. Como abogado experto en indemnización por daños en Milán, el Abog. Marco Bianucci comprende profundamente el estado de malestar que de ello se deriva. No se trata solo de un trabajo mal ejecutado, sino de una violación de la confianza depositada en el profesional sanitario y de un perjuicio que merece una adecuada protección indemnizatoria.
Cuando una rehabilitación protésica falla o la aplicación de carillas estéticas causa antiestetismos evidentes, dolor o problemas de masticación, nos encontramos ante una posible responsabilidad médica. La ley italiana protege al paciente que ha sufrido un daño a causa de impericia, negligencia o imprudencia del odontólogo, previendo el derecho a la indemnización tanto por los gastos incurridos (y por incurrir para remediar el error) como por el daño biológico y existencial sufrido.
En el campo de la odontología estética, como la aplicación de carillas o prótesis de alta precisión, la expectativa del paciente es legítimamente alta. Aunque en medicina a menudo se habla de "obligación de medios" (el médico debe hacer todo lo posible) y no de "resultado", la jurisprudencia reciente tiende a evaluar con mayor severidad las intervenciones de naturaleza estética o protésica rutinaria. Si el resultado es empeorativo o no conforme a los estándares acordados, se configura una responsabilidad contractual o extracontractual.
El daño indemnizable en estos casos es complejo y multifacético. Incluye el daño patrimonial, es decir, la restitución de los importes pagados y el coste de los tratamientos correctivos en otro especialista, y el daño no patrimonial. Este último comprende el daño biológico (lesión de la integridad psicofísica), el daño moral (sufrimiento interior) y, aspecto crucial en este ámbito, el daño estético, que evalúa el impacto negativo en el aspecto exterior de la persona y en su vida relacional.
El Abog. Marco Bianucci, abogado experto en responsabilidad médica e indemnización por daños en Milán, aborda los casos de mala praxis odontológica con un método riguroso y analítico. La estrategia del bufete no se basa en acciones legales indiscriminadas, sino en una evaluación preliminar exhaustiva de la existencia del nexo causal entre la actuación del dentista y el daño lamentado por el cliente.
La colaboración con médicos forenses y especialistas en odontología forense es el pilar del enfoque del Bufete de Abogados Bianucci. Antes de proceder con cualquier solicitud formal, se elabora un dictamen médico-legal que cuantifica exactamente el daño biológico y estético y analiza las historias clínicas para identificar el error técnico (p. ej., diseño erróneo de la prótesis, materiales deficientes, limado excesivo de dientes sanos). Este enfoque técnico-jurídico permite sentarse a la mesa de negociaciones con las aseguradoras o presentarse en juicio con argumentos sólidos, maximizando las probabilidades de obtener una justa indemnización para el cliente.
Sí, es posible. Si el trabajo protésico no respeta los cánones estéticos y funcionales prometidos o si presenta defectos estructurales como el desprendimiento frecuente, se configura un incumplimiento contractual. Es fundamental documentar el estado de los dientes y conservar toda la documentación clínica y fiscal para permitir una evaluación legal precisa.
Frente al paciente, el responsable principal es siempre el odontólogo. Es el médico que tiene la relación directa con el paciente, que toma las impresiones y que aplica el artefacto. Si el error es imputable al laboratorio protésico, será luego el dentista quien se repita contra él, pero el paciente debe dirigir la solicitud de indemnización por daños al profesional sanitario o a la estructura que realizó la prestación.
Para la responsabilidad contractual, el plazo de prescripción es de diez años desde el momento en que el daño se manifestó y fue percibido como consecuencia de la intervención odontológica. Sin embargo, siempre es recomendable actuar con prontitud. Una acción rápida facilita la recopilación de pruebas y la evaluación médico-legal del estado de los hechos antes de que la situación se modifique aún más.
En caso de denegación de responsabilidad, el Abog. Marco Bianucci inicia el procedimiento de diligencia técnica preventiva (ATP) a efectos de composición de la controversia (art. 696 bis c.p.c.). Este procedimiento prevé el nombramiento de un perito imparcial por parte del Tribunal que evaluará la actuación del médico. A menudo, ante una pericia negativa, las compañías aseguradoras son propensas a liquidar el daño antes de llegar a un juicio ordinario.
Si ha sufrido daños a causa de prótesis dentales defectuosas o carillas estéticas mal colocadas, no deje que el tiempo pase comprometiendo sus derechos. Póngase en contacto con el Abog. Marco Bianucci para una evaluación preliminar de su situación. El Bufete de Abogados Bianucci le acoge en su sede de Milán, en Via Alberto da Giussano 26, para analizar juntos el mejor camino para obtener la indemnización que le corresponde y devolverle la serenidad de sonreír.