El rápido desarrollo de las criptomonedas plantea constantemente nuevos desafíos al derecho, llamando a la jurisprudencia a interpretar y aplicar normas tradicionales a realidades digitales inéditas. La sentencia n. 20138 de 2025 de la Corte de Casación, depositada el 29 de mayo de 2025, representa un punto de inflexión fundamental en este panorama. Con esta resolución, presidida por la Dra. V. G. y con el Dr. N. G. como ponente, la Suprema Corte ha aclarado la naturaleza jurídica de los Bitcoins a efectos penales, calificándolos como "cosa mueble" y, en consecuencia, haciéndolos objeto del delito de apropiación indebida. Pero, ¿cuáles son las implicaciones de esta histórica decisión para el mundo de las criptoactividades?
La vicenda que condujo a esta importante decisión es paradigmática: una persona perjudicada había transferido la posesión de los datos informáticos relativos a su Bitcoin a la billetera electrónica (e-wallet) de un sujeto, el imputado U. Este último había sido encargado de invertir la criptomoneda en una posterior operación económica. Sin embargo, el imputado no solo no había cumplido con el encargo, sino que, a pesar de las repetidas solicitudes, nunca devolvió el Bitcoin. La Corte de Apelación de Milán ya había desestimado la defensa, y la Casación ha confirmado y cristalizado ahora el principio de derecho.
El núcleo de la sentencia reside en la precisa calificación jurídica del Bitcoin. La Casación, con una decisión destinada a sentar precedente, ha establecido que:
Integra el delito de apropiación indebida la conducta de sustracción definitiva de la criptoactividad "bitcoin", calificable como cosa mueble a efectos de la ley penal, por ser dato informático, constituido por la representación de un valor o de un derecho "digital" transferible y almacenable electrónicamente. (Supuesto en el que la persona perjudicada había transferido la posesión de los datos informáticos relativos a su "bitcoin" a la billetera electrónica, "e-wallet", del imputado que, encargado de invertirlo en una posterior operación económica, no lo había hecho y, a pesar de las reiteradas solicitudes, no lo había vuelto a devolver).
Esta máxima es de extraordinaria relevancia. La Suprema Corte, Sección 2, ha equiparado inequívocamente el Bitcoin a una "cosa mueble" a efectos de la aplicación del artículo 646 del Código Penal, que sanciona la apropiación indebida. La motivación se basa en el hecho de que el Bitcoin, aunque inmaterial en el sentido tradicional, es un "dato informático" que "representa un valor o un derecho digital" y es "transferible y almacenable electrónicamente". Esto significa que, si bien no es un objeto físico, posee todas las características funcionales de un bien susceptible de ser sustraído y del cual se puede disponer ilícitamente. La decisión se inserta en un recorrido jurisprudencial que, ya con sentencias como la n. 27023 de 2022, ha comenzado a reconocer la protección penal de los datos informáticos, ahora extendida explícitamente a las criptomonedas. Referencias normativas citadas incluyen el art. 646 c.p. y normativas europeas como el Reglamento Comunitario 31/05/2023 n. 1114, delineando un marco jurídico cada vez más definido para las criptoactividades.
Las consecuencias de esta sentencia son profundas para cualquiera que opere en el sector de las criptomonedas:
Esta resolución es una señal fuerte: el derecho se está adaptando rápidamente a las nuevas formas de riqueza digital, garantizando que incluso en el mundo virtual las conductas ilícitas encuentren una respuesta adecuada.
La sentencia n. 20138 de 2025 de la Corte de Casación representa un momento cumbre para el derecho penal italiano y para el reconocimiento de las criptomonedas. Al reconocer el Bitcoin como "cosa mueble" a efectos de la apropiación indebida, la Suprema Corte ha proporcionado una herramienta esencial para la tutela del patrimonio digital, colmando un vacío que generaba incertidumbre. Esta decisión no solo refuerza la protección de los inversores, sino que reitera que el ilícito, incluso si se comete en el mundo virtual, no puede escapar a la justicia. Nuestro Estudio Legal está a su disposición para profundizar y ofrecer asesoramiento sobre estas complejas materias, brindando asistencia cualificada en derecho penal y de las nuevas tecnologías.