Avv. Marco Bianucci
Avv. Marco Bianucci

Abogado Matrimonialista

Afrontar una separación o un divorcio implica inevitablemente profundas preocupaciones sobre el bienestar de los hijos. Una de las preguntas más frecuentes y delicadas que se plantean los padres se refiere a la voz de los niños en el proceso: ¿hasta qué punto su voluntad puede influir en la decisión del juez? Comprender las dinámicas de la escucha del menor es fundamental para gestionar mejor esta fase de transición. Como abogado de divorcios en Milán, el Dr. Marco Bianucci se reúne a diario con padres que desean proteger a sus hijos, garantizando que sus deseos sean tenidos en cuenta sin exponerlos a responsabilidades emocionales demasiado grandes para su edad.

El marco normativo: el derecho del menor a ser escuchado

En Italia, el derecho del menor a ser escuchado en los procedimientos que le conciernen está consagrado de manera inequívoca en el artículo 315-bis y el artículo 336-bis del Código Civil, así como en las convenciones internacionales. La ley establece que el hijo menor que haya cumplido los doce años, y también de menor edad si es capaz de discernimiento, tiene derecho a ser escuchado en todas las cuestiones y procedimientos que le conciernan. Esto significa que el tribunal no puede ignorar la voz del niño o del adolescente cuando se deben tomar decisiones cruciales sobre su custodia o su lugar de residencia principal. Sin embargo, es esencial distinguir entre el derecho a ser escuchado y el poder de decisión. El juez tiene el deber de escuchar al menor, pero la decisión final corresponde siempre al tribunal, que debe evaluar si la voluntad expresada por el joven coincide efectivamente con su interés superior, o si es fruto de condicionamientos externos o de un momentáneo conflicto de lealtad hacia uno de los padres.

La capacidad de discernimiento y las modalidades de la escucha

No existe un automatismo que vincule al juez a la voluntad del menor, ni siquiera si es adolescente. La escucha sirve para proporcionar al magistrado elementos valiosos para comprender la madurez del joven y la calidad de las relaciones con ambos padres. Si el menor tiene menos de doce años, la audiencia solo se realiza si el juez considera que el niño tiene una suficiente capacidad de discernimiento, es decir, la capacidad de comprender la situación y de elaborar un pensamiento autónomo. La audiencia se lleva a cabo en un entorno protegido, a menudo con la ayuda de psicólogos o expertos, y sin la presencia directa de los padres o sus abogados, para garantizar que el menor se sienta libre de expresarse sin presiones. Un abogado experto en derecho de familia sabe lo delicada que es esta fase y trabaja para que la audiencia no se convierta en un trauma, sino que siga siendo un instrumento de protección.

El enfoque del Bufete de Abogados Bianucci a la escucha del menor

En el Bufete de Abogados Bianucci, el enfoque de los casos que implican la escucha del menor se caracteriza por la máxima cautela y sensibilidad. El Dr. Marco Bianucci, actuando como abogado experto en derecho de familia en Milán, adopta una estrategia orientada a preservar el equilibrio psicofísico de los hijos, evitando que sean instrumentalizados en el conflicto parental. A menudo se asiste al intento de uno de los padres de utilizar la voluntad del hijo como un arma procesal; la tarea del abogado es vigilar que esto no suceda y que la verdad procesal refleje el bienestar real del menor. La estrategia del bufete no se limita a la mera asistencia legal, sino que incluye una cuidadosa evaluación preliminar para comprender si solicitar la escucha es realmente en interés del hijo o si, por el contrario, es preferible protegerlo de la exposición directa al tribunal, confiando quizás en los informes de los servicios sociales o de los consultores técnicos.

La experiencia adquirida por el Dr. Marco Bianucci permite guiar al cliente en la comprensión de cómo el juez interpretará las declaraciones del menor. No siempre un rechazo del hijo hacia un progenitor conduce a la cesación de las relaciones; el tribunal investiga las causas profundas de dicho rechazo. En este contexto, el papel del abogado de divorcios es fundamental para presentar al juez un cuadro claro y veraz de la situación familiar, apoyando las razones del progenitor asistido siempre a través de la lente de la protección del menor.

Preguntas Frecuentes

¿A qué edad puede mi hijo decidir con qué progenitor vivir?

No existe una edad en la que el hijo decida autónomamente en sentido jurídico. La ley prevé la obligación de escuchar a partir de los 12 años, o incluso antes si el niño es capaz de discernimiento. Sin embargo, el juez escucha las preferencias del menor pero decide en base a su interés superior, que podría incluso no coincidir con la voluntad expresada por el joven.

¿Cómo se desarrolla la audiencia del menor en el tribunal?

La audiencia es protegida e informal. El juez habla con el menor, a menudo asistido por un experto (psicólogo) y por el Curador Especial del menor, si ha sido nombrado. Los padres y los abogados de parte generalmente no están presentes para permitir que el joven hable libremente, pero el encuentro se documenta en acta o se graba en video.

¿Está el juez obligado a hacer lo que pide el hijo?

No, el juez no está vinculado a la voluntad del menor. Las preferencias del hijo son un elemento de evaluación muy importante, pero se insertan en un contexto más amplio. Si el juez considera que la elección del menor es contraria a su bienestar o fruto de manipulación (alienación parental), puede decidir de otra manera.

¿Qué sucede si un hijo adolescente se niega a ver a un progenitor?

El rechazo de un adolescente es una cuestión compleja que requiere la intervención del juez y a menudo de los servicios sociales. No se puede obligar físicamente a un joven a frecuentar a un progenitor, pero el tribunal investigará las causas del rechazo para comprender si hay responsabilidades del otro progenitor o malestares profundos que tratar con recorridos de apoyo psicológico.

Solicite una consulta en Milán

Las cuestiones relativas a la custodia y la escucha de los hijos requieren competencia técnica y gran sensibilidad humana. Si está atravesando una separación y desea comprender cómo proteger mejor la relación con sus hijos y sus derechos, póngase en contacto con el Dr. Marco Bianucci. El bufete recibe en Milán en via Alberto da Giussano, 26. Una evaluación atenta de su caso específico es el primer paso para garantizar un futuro sereno a su familia.