Afrontar una separación es un camino complejo, pero el dolor se agudiza considerablemente cuando la expareja comienza a usar a los hijos como herramienta de represalia. Una de las dinámicas más frecuentes y dolorosas se produce cuando el ex bloquea las videollamadas o las llamadas telefónicas con los niños. Esta conducta no solo genera una profunda frustración en el progenitor excluido, sino que mina la serenidad de los menores, quienes tienen el derecho inalienable de mantener una relación constante con ambas figuras parentales. Como abogado experto en derecho de familia en Milán, el abogado Marco Bianucci aborda diariamente estos casos, guiando a los padres hacia el restablecimiento de una comunicación serena y en pleno respeto de las disposiciones legales.
El ordenamiento jurídico italiano se fundamenta en el principio de la bigenitorialidad. Esto significa que, incluso tras una separación o un divorcio, los hijos menores tienen derecho a mantener una relación equilibrada y continuada con cada uno de los progenitores. Las videollamadas y los contactos telefónicos no son una simple concesión o un favor que el progenitor custodio hace al otro, sino que representan un componente esencial del derecho de visita y de frecuencia sancionado por el juez o por los acuerdos homologados.
Cuando un progenitor obstaculiza deliberada y repetidamente los contactos telefónicos o telemáticos, comete una grave violación de las disposiciones judiciales. Dicho comportamiento, conocido en el ámbito jurídico como conducta obstruccionista, lesiona directamente el derecho del menor a un crecimiento sereno. Es fundamental comprender que la ley ofrece instrumentos precisos para contrarrestar estos abusos y para obligar a la parte incumplidora a respetar las reglas establecidas para la protección de la prole.
El enfoque del abogado Marco Bianucci, abogado familiarista en Milán, se centra en la resolución concreta y tempestiva del problema, poniendo siempre en el centro el supremo interés del menor. El objetivo primordial no es alimentar aún más la conflictividad, sino restablecer el correcto desarrollo de las dinámicas familiares establecidas en sede de separación.
En una primera fase, la estrategia suele orientarse hacia una intervención extrajudicial. Esto se traduce en el envío de un requerimiento formal a la expareja, recordándole sus deberes legales e intimándole a cesar inmediatamente la conducta obstruccionista. Muy a menudo, un recordatorio oficial por parte de un profesional es suficiente para desbloquear la situación. Sin embargo, si la actitud de cierre persistiera, el estudio está preparado para recurrir a las vías legales. A través del artículo 709-ter del Código de Procedimiento Civil, es posible recurrir al juez para solicitar el inmediato cumplimiento de la disposición, la amonestación del progenitor incumplidor y, en los casos más graves, la modificación de las condiciones de custodia o la indemnización por daños y perjuicios.
El primer paso esencial es documentar cada rechazo. Es recomendable mantener un registro escrito de los intentos de contacto, por ejemplo, conservando los mensajes en los que se solicita la videollamada y las posibles respuestas negativas o evasivas. Esta documentación será fundamental para demostrar al juez la conducta obstruccionista del otro progenitor si fuera necesario un intervento legal.
Sí, el ordenamiento prevé sanciones específicas para el progenitor que viola las disposiciones del juez obstaculizando el derecho de visita y de comunicación. El juez puede amonestar al progenitor incumplidor, disponer el pago de una sanción administrativa o, en casos de inobservancia reiterada y grave, evaluar una modificación de las condiciones de custodia en protección del bienestar psicofísico del menor.
No, la pensión alimenticia y el derecho de visita viajan por dos vías jurídicas paralelas e independientes. Suspender el pago de los alimentos como forma de represalia por las videollamadas negadas constituye un ilícito civil y, en muchos casos, penal. La reacción correcta ante un obstáculo en las comunicaciones debe producirse exclusivamente a través de los instrumentos legales previstos, solicitando la intervención del juez.
El tiempo transcurrido lejos de los hijos y en la imposibilidad de comunicarse con ellos causa heridas profundas que deben ser contenidas lo antes posible. Si te encuentras enfrentando el obstruccionismo de tu expareja, no te resignes a sufrir pasivamente esta situación. Contacta al abogado Marco Bianucci para una evaluación de tu caso. Durante la entrevista informativa, se analizarán todos los detalles de la vicenda para definir de manera clara y transparente la estrategia legal más idónea para proteger tu derecho a la bigenitorialidad y la serenidad de tus hijos.