Afrontar el final de una relación siempre es doloroso, pero cuando uno de los progenitores manifiesta una adicción patológica, como el alcoholismo, la drogadicción o la ludopatía (juego compulsivo), la principal preocupación se traslada inmediatamente a la seguridad de los hijos. La pregunta que nos hacen a menudo en el despacho es si es posible limitar o suspender el derecho de visita del otro progenitor para proteger al menor de posibles riesgos físicos o psicológicos. Como abogado experto en derecho de familia en Milán, el abogado Marco Bianucci comprende profundamente la ansiedad que acompaña a estas situaciones y la necesidad de actuar con firmeza y rapidez.
En nuestro ordenamiento jurídico, el principio fundamental es siempre el interés superior del menor. Si bien la ley italiana favorece la coparentalidad, es decir, el derecho del niño a mantener una relación equilibrada con ambos progenitores, este derecho deja de ser prioritario cuando la conducta de un progenitor pone en peligro la integridad psicofísica del hijo. Las adicciones no tratadas pueden llevar a comportamientos negligentes, violentos o, en cualquier caso, inadecuados, que el Tribunal no puede ignorar.
Cuando un progenitor con adicciones patológicas no es capaz de cuidar a su hijo o, peor aún, lo expone a situaciones de peligro, es posible solicitar al Tribunal medidas contundentes. Dependiendo de la gravedad de la situación, el juez puede disponer la limitación de la responsabilidad parental o, en los casos más extremos, la privación de la misma (art. 330 c.c.).
Sin embargo, no basta con afirmar que el otro progenitor tiene un problema. Es necesario demostrar de qué manera esta adicción incide negativamente en la relación con el hijo. El Tribunal puede adoptar diversas medidas de protección, entre ellas:
1. Custodia exclusiva o super-exclusiva: Las decisiones importantes para el menor son tomadas por un solo progenitor.
2. Suspensión de los encuentros: En casos de peligro inmediato, las visitas pueden ser suspendidas temporalmente.
3. Encuentros protegidos: El progenitor puede ver al hijo solo en presencia de personal de los Servicios Sociales y en un lugar neutral (Espacio Neutral), para supervisar la relación de forma segura.
4. Prescripciones sanitarias: El juez puede subordinar la reanudación de las visitas libres a la adhesión del progenitor a un programa de recuperación (ej. SERT o NOA) y a la presentación periódica de pruebas toxicológicas negativas.
Afrontar un caso de custodia en presencia de adicciones requiere una estrategia probatoria rigurosa. El enfoque del abogado Marco Bianucci, abogado experto en derecho de familia en Milán, se basa en un análisis meticuloso de los hechos para construir un cuadro probatorio sólido, evitando acusaciones genéricas que podrían ser percibidas como instrumentales al conflicto conyugal.
La estrategia del despacho se articula en fases precisas:
En primer lugar, trabajamos para recopilar pruebas documentales objetivas. Esto puede incluir informes médicos, pruebas de gastos excesivos (en caso de ludopatía), testimonios o informes de intervenciones de las fuerzas del orden. El objetivo es demostrar al juez no solo la existencia de la adicción, sino la relación causal entre esta y el perjuicio para el menor.
Posteriormente, evaluamos la oportunidad de solicitar una Pericia Psicológica Judicial (CTU). A través de nuestros peritos de parte, supervisamos las operaciones periciales para asegurarnos de que se ponga de manifiesto la real capacidad parental de la contraparte y los riesgos asociados a su patología. En situaciones de urgencia, el Despacho de Abogados Bianucci está preparado para actuar con recursos inmediatos para obtener medidas cautelares que pongan de inmediato a salvo al niño, solicitando si es necesario la intervención de los Servicios Sociales para supervisar el núcleo familiar.
No es posible hacerse justicia por uno mismo impidiendo las visitas establecidas, salvo situaciones de peligro inmediato y grave para la vida. Sin embargo, es fundamental presentar urgentemente un recurso ante el Tribunal para solicitar la modificación de las condiciones de visita, aportando pruebas concretas del riesgo (ej. episodios de conducción en estado de ebriedad con el menor). El abogado Marco Bianucci puede asistirle en la solicitud de medidas de urgencia.
La ludopatía es a menudo una adicción oculta. Para demostrarla en juicio, es útil presentar extractos bancarios que evidencien retiradas anómalas, deudas de juego o el acceso frecuente a salas de apuestas. También los testimonios y la situación económica precaria inexplicable son elementos que el juez valorará atentamente, especialmente si esta conducta ha privado a la familia de los medios de subsistencia.
Son visitas que se realizan en instalaciones dedicadas, bajo la supervisión de educadores o trabajadores sociales. Son dispuestas por el juez cuando es necesario preservar el vínculo parental pero no existen las condiciones de seguridad para visitas libres. Los profesionales observan la interacción e informan al Tribunal, verificando si el progenitor está sobrio y es adecuado durante el encuentro.
Sí, las medidas del Tribunal son siempre revisables (rebus sic stantibus). Si el progenitor demuestra haber seguido con éxito un programa de recuperación (certificado por el SERT) y haber restablecido un equilibrio psicofísico, puede solicitar al juez que amplíe gradualmente las modalidades de visita, siempre previa verificación del interés del menor.
Si teme por la seguridad de sus hijos debido a las adicciones del otro progenitor, el tiempo es un factor crucial. No espere a que la situación empeore. Póngase en contacto con el abogado Marco Bianucci para una evaluación exhaustiva y confidencial de su caso. Juntos definiremos la estrategia más eficaz para garantizar la serenidad y la protección legal que su familia merece.