Cuando se piensa en la planificación del futuro, la atención se centra a menudo exclusivamente en el destino de los bienes materiales. Sin embargo, una protección completa de la persona requiere considerar no solo el patrimonio, sino también las decisiones relativas a la salud y la dignidad en momentos de fragilidad. Muchos clientes acuden al despacho con dudas sobre la diferencia entre las disposiciones de fin de vida y las patrimoniales. Como abogado experto en sucesiones en Milán, el Abog. Marco Bianucci aclara diariamente cómo estos dos instrumentos, aunque distintos, son ambos fundamentales para una estrategia de protección global.
En Italia, la ley distingue claramente entre la gestión de las voluntades sanitarias y la transmisión del patrimonio. El testamento 'clásico' (ológrafo, público o secreto) se rige por el Código Civil y tiene el objetivo de disponer de los propios bienes para el tiempo en que se haya dejado de vivir. Produce efectos jurídicos solo después de la muerte del testador.
Por el contrario, el llamado 'testamento vital', técnicamente definido como Disposiciones Anticipadas de Tratamiento (DAT) y regulado por la Ley 219/2017, se refiere a las decisiones médicas. A través de las DAT, una persona mayor de edad y capaz de entender y querer expresa sus voluntades en materia de tratamientos sanitarios, así como el consentimiento o el rechazo a exploraciones diagnósticas o elecciones terapéuticas, en previsión de una eventual futura incapacidad de autodeterminarse. Es fundamental comprender que las DAT no regulan aspectos económicos y no pueden contener disposiciones hereditarias.
El Abog. Marco Bianucci, abogado experto en sucesiones y derecho civil en Milán, adopta un método de trabajo que pone a la persona en su totalidad en el centro. No se trata solo de redactar un documento formal, sino de construir una 'arquitectura de la voluntad' que perdure en el tiempo. El enfoque del despacho prevé un análisis en profundidad de la situación familiar y personal del cliente.
En lo que respecta al testamento patrimonial, el objetivo es prevenir litigios entre herederos y garantizar que los bienes se distribuyan según los deseos del cliente, respetando las cuotas de legítima. Paralelamente, el Abog. Bianucci proporciona asesoramiento sobre la correcta redacción y depósito de las DAT, asegurándose de que las voluntades sanitarias se expresen de forma inequívoca y jurídicamente válida. Integrar estos dos aspectos significa liberar a los seres queridos, en el futuro, de la carga de tener que tomar decisiones dramáticas sin una guía, o de tener que gestionar complejos contenciosos hereditarios.
Aunque no está prohibido incluir consideraciones personales en un testamento ológrafo, es desaconsejable mezclar ambas cosas. El testamento ológrafo se publica solo después de la muerte, mientras que las DAT sirven cuando aún se está en vida pero incapacitado. Incluir las DAT en el testamento hereditario corre el riesgo de hacerlas ineficaces o de que se descubran demasiado tarde. Es preferible redactar dos documentos separados siguiendo los procedimientos específicos para cada uno.
No, no es necesario. El fiduciario nombrado en las DAT es la persona llamada a representar al paciente en las relaciones con el médico y las estructuras sanitarias. Puede ser un familiar, un amigo o una persona de confianza, independientemente de si es o no un heredero en el testamento patrimonial. Lo importante es que sea una persona que comprenda y respete profundamente los valores del disponente.
En ausencia de Disposiciones Anticipadas de Tratamiento, en caso de incapacidad sobrevenida, las decisiones médicas son tomadas por el médico de acuerdo con el representante legal o los familiares, tratando de reconstruir la voluntad presunta del paciente. Sin embargo, este escenario puede generar incertidumbres y conflictos dolorosos entre los familiares. Redactar las DAT con el apoyo de un profesional ayuda a evitar estas situaciones.
La ley prevé diversas formas para las DAT: acto público, escritura privada autenticada o escritura privada entregada personalmente a la Oficina de Estado Civil de su municipio. Aunque el notario no es la única vía, el asesoramiento de un abogado experto es fundamental para asegurarse de que el contenido de las disposiciones sea claro, lícito y no sujeto a interpretaciones ambiguas.
Planificar el futuro es un acto de responsabilidad y amor hacia uno mismo y hacia los seres queridos. Ya sea para definir el destino de tu patrimonio o para expresar tus elecciones en el ámbito sanitario, no dejes nada al azar. El Abog. Marco Bianucci te espera en el despacho de Milán, en Via Alberto da Giussano 26, para analizar tu situación específica y guiarte en la redacción de los instrumentos jurídicos más adecuados a tus necesidades.