La decisión de poner fin a un matrimonio conlleva no solo una carga emocional importante, sino también la necesidad de reorganizar toda la existencia económica y familiar. Es comprensible que, en una fase tan delicada, uno pueda verse tentado a proceder con una separación sin abogado para contener los costos o por la convicción de que un acuerdo verbal o una simple escritura privada son suficientes. Sin embargo, como abogado matrimonialista que ejerce en Milán, es mi deber profesional advertirte sobre las trampas que se esconden detrás del llamado "hazlo tú mismo" legal. Lo que parece un ahorro inmediato a menudo se traduce en costos futuros mucho más elevados, tanto en términos económicos como de tranquilidad personal, debido a acuerdos inválidos o deficientes que no resisten la prueba del tiempo.
El ordenamiento jurídico italiano prevé, en casos muy específicos y limitados, la posibilidad de separarse sin la asistencia técnica de un defensor. Esto ocurre principalmente a través del procedimiento ante el Oficial del Registro Civil en el Ayuntamiento. Sin embargo, esta vía está excluida en presencia de hijos menores, hijos mayores de edad no autosuficientes económicamente, personas con discapacidad grave o incapaces. Además, mediante este procedimiento no es posible disponer de transferencias patrimoniales (como la cesión de la casa conyugal u otros bienes). Fuera de estos casos estrictos, la ley exige mayores garantías.
Un error muy común es creer que una escritura privada redactada por los cónyuges, sin homologación del Tribunal, tiene valor legal vinculante en lo que respecta a la custodia de los hijos o la asignación de la casa. Dichos acuerdos carecen de eficacia ejecutiva: si el otro cónyuge deja de respetarlos, no tendrás ningún instrumento inmediato para protegerte. Además, la falta de una visión jurídica completa a menudo lleva a descuidar aspectos fiscales, previsionales y sucesorios que solo emergen años después, creando litigios mucho más ásperos que la propia separación.
El Abog. Marco Bianucci, abogado experto en derecho de familia en Milán, aborda cada caso de separación con el objetivo de prevenir conflictos futuros en lugar de limitarse a gestionar los presentes. La estrategia del despacho no se limita a la mera cumplimentación de trámites burocráticos, sino que prevé un análisis exhaustivo de la situación patrimonial y parental de los cónyuges. La intervención del abogado sirve para traducir la voluntad de las partes en cláusulas jurídicamente inatacables, que el juez no dudará en homologar.
En muchos casos, el instrumento ideal no es el litigio, sino la Negociación Asistida. Este procedimiento permite alcanzar un acuerdo de separación (o divorcio) en poco tiempo, sin pasar por las dilaciones de las audiencias en el tribunal, pero con la garantía imprescindible de la asistencia legal. Confiar en el Abog. Marco Bianucci significa tener la certeza de que cada derecho, desde el mantenimiento hasta la división de bienes, ha sido evaluado y tutelado correctamente, evitando que renuncias inconscientes puedan perjudicar tu futuro.
No, la ley italiana prohíbe el procedimiento simplificado en el Ayuntamiento si la pareja tiene hijos menores, o hijos mayores de edad incapaces, con discapacidad grave o no económicamente autosuficientes. En estos casos, la presencia de un abogado y el escrutinio del Tribunal (o de la Fiscalía en la negociación asistida) son obligatorios para garantizar la tutela prioritaria de la prole.
Una escritura privada no homologada por el juez tiene un valor extremadamente limitado. No es un título ejecutivo, lo que significa que no puedes usarla para actuar forzosamente si el otro cónyuge no paga el mantenimiento o no respeta los tiempos de visita. Además, las cláusulas relativas a derechos indisponibles (como el mantenimiento de los hijos) podrían considerarse nulas.
Sí, en el caso de una separación de mutuo acuerdo o de una solicitud conjunta de divorcio, los cónyuges pueden decidir ser asistidos por un único defensor. Esta solución permite contener los costos garantizando al mismo tiempo la corrección formal y sustancial de los acuerdos alcanzados, siempre que no existan conflictos de intereses irreconciliables entre las partes.
Los riesgos principales se refieren a la invalidez de las cláusulas y la imposibilidad de hacer valer los propios derechos. Por ejemplo, podrías renunciar involuntariamente a derechos sucesorios o previsionales, o establecer una pensión alimenticia con modalidades de revalorización erróneas. Corregir estos errores en un momento posterior a menudo requiere el inicio de un proceso judicial, con costos y tiempos considerablemente mayores.
No dejes que el deseo de ahorrar hoy comprometa tu estabilidad de mañana. Una separación gestionada con profesionalidad es el primer paso para construir un nuevo equilibrio de vida. El Abog. Marco Bianucci te espera en su despacho de Milán, en via Alberto da Giussano 26, para analizar tu situación específica y guiarte hacia la solución más segura y ventajosa. Contacta con el despacho para concertar una cita.