Descubrir que un cuerpo extraño, como una gasa, un tampón o un instrumento metálico, ha sido olvidado dentro del propio cuerpo después de una intervención quirúrgica representa una experiencia profundamente traumática. Más allá del shock psicológico, esta grave negligencia médica conlleva inevitablemente la necesidad de someterse a nuevas y dolorosas operaciones para la extracción del objeto, exponiendo al paciente a riesgos de graves infecciones y complicaciones. Como abogado experto en indemnización por daños y perjuicios en Milán, el abogado Marco Bianucci comprende la delicadeza y la gravedad de estas situaciones, ofreciendo una asistencia legal dirigida a restaurar los derechos violados del paciente.
En el panorama de la responsabilidad médica, el abandono de un cuerpo extraño en el sitio quirúrgico representa uno de los ejemplos más evidentes de error inexcusable. La jurisprudencia italiana enmarca esta situación dentro de la responsabilidad contractual de la estructura sanitaria y del equipo médico. Esto significa que, una vez demostrada la presencia del objeto mediante exámenes diagnósticos, se presume el incumplimiento de los médicos. No es el paciente quien debe explicar cómo terminó el objeto allí, sino que es el hospital quien debe intentar demostrar, algo casi imposible en estos casos, que el evento ocurrió por una causa imprevisible e inevitable. El derecho a la indemnización nace en el momento en que se constata que tal negligencia ha provocado un daño a la salud física y psicológica de la persona involucrada.
Cuando se aborda una controversia por mala praxis de esta naturaleza, es fundamental cuantificar de manera precisa todas las partidas de daño. El paciente tiene derecho a la indemnización por daño biológico, que comprende la incapacidad temporal por los días de hospitalización y convalecencia necesarios para la nueva intervención de extracción, así como la eventual incapacidad permanente si la infección o el error han dejado secuelas irreversibles. A esto se suma el daño moral, por el profundo sufrimiento interior, el miedo y el estrés sufridos a causa del descubrimiento y del nuevo proceso clínico. Finalmente, debe calcularse el daño patrimonial, que incluye el reembolso de todos los gastos médicos incurridos y la pérdida de ganancias derivada de la imposibilidad de trabajar durante el período de recuperación.
Enfrentarse a una estructura hospitalaria y a sus compañías de seguros requiere competencia y una estrategia definida. El enfoque del abogado Marco Bianucci, abogado experto en indemnización por daños y perjuicios en Milán, se centra en primer lugar en una rigurosa fase de estudio preliminar. El Despacho de Abogados Bianucci colabora con médicos forenses y especialistas de confianza para analizar minuciosamente la historia clínica, los exámenes radiográficos y los informes operatorios. Este trabajo en equipo permite construir un expediente probatorio inatacable. El objetivo principal es siempre buscar una resolución extrajudicial rápida y satisfactoria, entablando negociaciones sólidas con el seguro del hospital. Sin embargo, en caso de que la contraparte no presente una oferta congrua, el despacho está preparado para proceder con determinación en sede judicial para proteger integralmente al cliente.
El plazo de prescripción para solicitar la indemnización por daños contra la estructura hospitalaria es de diez años. Es fundamental subrayar que este plazo no comienza a contar desde el día en que se realizó la intervención quirúrgica original, sino desde el momento en que el paciente descubre el error, por ejemplo, a través de una radiografía posterior, y se da cuenta de que sus problemas de salud derivan precisamente de esa negligencia médica.
La documentación médica es la base fundamental para construir el caso. Es indispensable recuperar la historia clínica completa de la intervención en la que ocurrió el error, los informes de los exámenes diagnósticos (como radiografías, TAC o ecografías) que acrediten la presencia del cuerpo extraño, y toda la documentación relativa a la intervención correctiva necesaria para la extracción del objeto y a los cuidados posteriores.
No, no siempre es necesario llegar a juicio. La ley italiana prevé instrumentos obligatorios para intentar una conciliación antes del juicio, como el Reconocimiento Técnico Preventivo (ATP) o la mediación. A menudo, ante un error tan evidente y documentado, es posible alcanzar un acuerdo transaccional satisfactorio con el seguro de la estructura sanitaria, reduciendo considerablemente los plazos para obtener la indemnización.
Si usted o un familiar suyo han sufrido las consecuencias de un error quirúrgico y desean comprender cuáles son sus derechos, es fundamental actuar con prontitud y con el apoyo adecuado. Póngase en contacto con el abogado Marco Bianucci para concertar una entrevista informativa en la sede del Despacho de Abogados Bianucci en Milán, en Via Alberto da Giussano, 26. Durante la reunión, se analizarán los detalles del caso para definir la estrategia más eficaz a seguir. Los costes de un procedimiento legal dependen de numerosos factores específicos de cada caso; por este motivo, durante la primera entrevista, se proporcionará un panorama claro y transparente del compromiso económico previsto, garantizando la máxima claridad desde el primer momento.