Enfrentar un procedimiento de separación o divorcio es complejo, pero cuando el juez dispone la audición de su hijo, la ansiedad y la preocupación pueden volverse abrumadoras. Es una reacción natural: cada padre desea proteger a su hijo de cualquier posible estrés. La audición protegida del menor, sin embargo, es una herramienta fundamental prevista por la ley para dar voz a sus necesidades y percepciones en un contexto tutelado. Como abogado de familia en Milán, el Abog. Marco Bianucci acompaña a los padres en esta fase con el objetivo primordial de garantizar el bienestar psicofísico del niño, transformando una obligación legal en una oportunidad para hacer emerger su interés superior.
La audición del menor, regulada principalmente por el artículo 336-bis del código civil, es el acto mediante el cual el juez escucha directamente al hijo involucrado en un procedimiento que le concierne, como la custodia en casos de separación, divorcio o cese de la convivencia. La audición es obligatoria para los menores que han cumplido los doce años y también para los menores de esa edad si se les considera capaces de discernimiento. El término 'protegida' subraya que la audición no se lleva a cabo en una fría sala de tribunal, sino en un ambiente informal y tranquilizador, a menudo con la ayuda de un experto en psicología infantil. El propósito no es interrogar al niño como a un testigo ni obligarlo a elegir entre los padres, sino comprender sus deseos, sus miedos y su visión de la situación familiar.
Para evitar condicionamientos, los padres y sus respectivos abogados generalmente no están presentes en la sala durante la entrevista. Pueden asistir a través de un cristal espejo o un sistema de videoconferencia y tienen la facultad de proponer al juez temas y preguntas para que se las haga al menor. Esta modalidad garantiza que el niño se sienta libre de expresarse sin la presión de la mirada parental. El rol de los padres, antes de la audición, es crucial: deben preparar al hijo con serenidad, explicando de manera sencilla y honesta lo que sucederá, sin influir en sus respuestas. Es fundamental transmitir el mensaje de que no existen respuestas correctas o incorrectas, sino solo sus sentimientos.
El enfoque del Abog. Marco Bianucci, abogado experto en derecho de familia en Milán, va más allá de la simple asistencia legal. La prioridad absoluta es crear un 'puente' entre las necesidades del procedimiento y la serenidad del menor, asegurando que su voz sea escuchada de la manera más respetuosa y constructiva posible. La estrategia del despacho se basa en una preparación meticulosa que involucra directamente a los padres, proporcionándoles indicaciones claras sobre cómo comunicarse con el hijo de cara al encuentro con el juez. Se analizan los comportamientos a adoptar y, sobre todo, los que deben evitarse, como intentar sugestionionar al niño o cargarlo de expectativas. Si el caso lo requiere, el Abog. Bianucci se vale de la colaboración de psicólogos y neuropsiquiatras infantiles para apoyar a la familia de la manera más completa.
Es esencial ser honesto, tranquilo y tranquilizador. Explique con palabras sencillas que una persona amable (el juez) quiere hablar con él para entender cómo se siente y qué desea. Subraye que no debe preocuparse por dar la respuesta 'correcta' y que no decepcionará a nadie, diga lo que diga. Asegúrele que mamá y papá siempre lo querrán y que no es culpa suya si se están separando. Evite absolutamente sugerir qué decir o hablar mal del otro progenitor.
Sí, las palabras del menor son un elemento muy importante que el juez toma en seria consideración. Sin embargo, no son el único factor. El juez evaluará los deseos del niño a la luz de su interés superior, teniendo en cuenta también otros elementos como su edad, su grado de madurez, la capacidad parental de ambos progenitores y la estabilidad que cada uno puede ofrecerle. La decisión final tiene como objetivo garantizar el bienestar general del menor.
Por norma general, en la audición solo están presentes el juez, el menor y, muy a menudo, un auxiliar experto como un psicólogo o un neuropsiquiatra infantil. Como ya se ha mencionado, los padres y sus abogados no participan directamente en la entrevista para no perturbar o influir en el niño, pero pueden asistir desde otra sala e interactuar con el juez para someterle posibles temas de profundización.
La audición es un derecho del menor, pero nunca debe convertirse en una imposición. Si un niño manifiesta un claro y neto rechazo, el juez lo tomará en cuenta e intentará comprender las razones, quizás con la ayuda del experto. No será obligado a hablar contra su voluntad. La protección de su equilibrio psicológico sigue siendo la prioridad, y una audición forzada sería contraproducente y perjudicial.
La gestión de la audición de un hijo es uno de los desafíos más delicados dentro del derecho de familia. Confiar en un profesional que sepa equilibrar las necesidades procesales con la sensibilidad humana es fundamental para proteger a quienes más aman. Si debe afrontar esta situación y busca un abogado de familia en Milán que ponga la tutela de su hijo en primer lugar, contacte al Despacho de Abogados Bianucci. El Abog. Marco Bianucci está a su disposición para analizar el caso y definir la estrategia más adecuada, con la máxima atención y confidencialidad. El despacho se encuentra en Via Alberto da Giussano, 26.