Recibir una notificación de Hacienda o un aviso de liquidación de la Agencia Tributaria debido a un error en la declaración de la renta es una situación frustrante y perjudicial. Un balance erróneo que compromete el acceso al crédito o un asesoramiento fiscal negligente pueden tener consecuencias económicas significativas para particulares y empresas. Cuando la confianza depositada en su contable se ve traicionada por una conducta negligente, es natural sentirse desorientado y preocupado por las pérdidas sufridas. Comprender que la ley prevé herramientas para proteger sus derechos es el primer paso para abordar el problema. Como abogado experto en indemnizaciones por daños y perjuicios en Milán, el abogado Marco Bianucci asiste a los clientes que han sufrido un perjuicio debido a la responsabilidad profesional de su asesor, definiendo la estrategia más eficaz para obtener la justa compensación.
La relación entre un cliente y su contable se basa en un contrato de prestación de servicios intelectuales. Según el Código Civil, el profesional está obligado a ejecutar el encargo con la diligencia requerida por la naturaleza de la actividad ejercida. Esto significa que no basta una diligencia genérica, sino que se requiere una competencia técnica específica y una actualización constante sobre las normativas fiscales y contables. Un error, una omisión o un retraso que causen un daño económico al cliente configuran un incumplimiento contractual y, en consecuencia, una responsabilidad profesional. Para obtener la indemnización, es necesario demostrar tres elementos fundamentales: la conducta negligente del profesional, la existencia de un daño efectivo (como sanciones, intereses o mayores impuestos pagados) y el nexo de causalidad, es decir, el vínculo directo entre el error del contable y el perjuicio económico sufrido.
El enfoque del abogado Marco Bianucci, abogado con sólida experiencia en indemnizaciones por daños y perjuicios en Milán, es metódico y está orientado a proteger concretamente los intereses del cliente. Cada caso se gestiona a través de un recorrido estratégico y transparente, que comienza con un análisis exhaustivo de la situación y se desarrolla hasta la consecución del resultado.
El primer paso consiste en un examen minucioso de toda la documentación disponible: declaraciones fiscales, balances, contratos, correspondencia y mandatos profesionales. El objetivo es identificar con precisión el error cometido por el contable y recopilar las pruebas necesarias para respaldar la solicitud de indemnización. Si la complejidad del caso lo requiere, el despacho se vale de la colaboración de peritos técnicos para redactar un informe que cuantifique de manera objetiva la negligencia y el daño consecuente.
Una vez acreditada la responsabilidad, se procede a la precisa cuantificación del daño. Esto no solo incluye el daño emergente, es decir, las pérdidas económicas directas como las sanciones e intereses pagados, sino también el lucro cesante, es decir, la pérdida de beneficios derivada del error, como la pérdida de oportunidades comerciales o la imposibilidad de acceder a financiación. Con estos elementos, se envía una solicitud formal de indemnización al profesional y a su compañía de seguros, buscando alcanzar una solución conciliatoria por vía extrajudicial para reducir tiempos y costes.
En caso de que el intento de acuerdo no arroje un resultado satisfactorio, el Despacho de Abogados Bianucci asiste al cliente en la acción judicial. La experiencia adquirida en litigios de responsabilidad profesional permite gestionar el proceso con competencia, presentando las pruebas de manera eficaz y argumentando sólidamente las razones del cliente ante el juez para obtener una sentencia que reconozca el pleno derecho a la indemnización.
La responsabilidad del contable es de naturaleza contractual. El derecho a la indemnización por daños y perjuicios prescribe, por regla general, en diez años. El plazo comienza a computarse no desde el momento en que se cometió el error, sino desde que el cliente tuvo conocimiento efectivo del daño y de su imputabilidad a la conducta del profesional, por ejemplo, desde la notificación de un acto por parte de la autoridad fiscal.
Para actuar con éxito es fundamental aportar pruebas concretas. Entre los documentos más importantes se encuentran el contrato de encargo profesional, las declaraciones o balances erróneos, la correspondencia intercambiada (correos electrónicos, cartas), la documentación que acredite el pago de sanciones e intereses, y cualquier otro elemento que pueda demostrar la negligencia y el daño económico sufrido. Un peritaje de parte es a menudo una herramienta decisiva.
Sí, la ley impone a todos los contables inscritos en el colegio profesional la obligación de contratar una póliza de seguro de responsabilidad civil profesional. Este seguro cubre los daños causados a los clientes por errores u omisiones cometidos en el ejercicio de la actividad y representa una garantía fundamental para el cliente que pretende solicitar una indemnización.
Si considera que ha sufrido un daño debido a un error de su contable, es fundamental actuar con prontitud para proteger sus derechos. El Despacho de Abogados Bianucci, con sede en Milán en Via Alberto da Giussano, 26, ofrece una primera consulta para analizar su situación, evaluar la solidez de la solicitud de indemnización e ilustrar los pasos a seguir. Contacte con el despacho para recibir un dictamen legal y definir la estrategia más adecuada para obtener la justa compensación por el perjuicio sufrido.