La adquisición de una empresa representa un momento crucial para todo empresario, un paso estratégico que debería aportar crecimiento y valor. Sin embargo, puede ocurrir que, tras la conclusión del acuerdo (el llamado 'closing'), surjan realidades inesperadas: balances no veraces, pasivos fiscales o de seguridad social ocultos, litigios legales no declarados o la falta de autorizaciones esenciales. En estas circunstancias, la decepción y la preocupación son comprensibles. Comprender cómo actuar ante el incumplimiento de las garantías contractuales es el primer paso para proteger su inversión. Como abogado experto en indemnización por daños y perjuicios en Milán, el abogado Marco Bianucci asiste a los empresarios que se enfrentan a estas complejas situaciones, proporcionando una asistencia legal dirigida a la protección de sus derechos.
En todo contrato de cesión de empresa o de participaciones sociales (M&A), una sección fundamental se dedica a las declaraciones y garantías (en inglés, 'Representations and Warranties' o R&W). Se trata de afirmaciones específicas que el vendedor hace sobre la situación patrimonial, financiera, legal y operativa de la sociedad objetivo. Estas cláusulas no son meras formalidades, sino que constituyen el fundamento sobre el que el comprador basa su decisión de inversión y la determinación del precio. Su función es la de asignar los riesgos: si una garantía resulta ser falsa o inexacta, el vendedor está contractualmente obligado a indemnizar al comprador por el daño sufrido. La normativa italiana, si bien no prevé una disciplina específica para las R&W, reconduce su incumplimiento al incumplimiento contractual, ofreciendo así los instrumentos para solicitar la justa indemnización.
Abordar un litigio post-adquisición requiere competencia, estrategia y un profundo conocimiento del derecho comercial y de las dinámicas empresariales. El enfoque del abogado Marco Bianucci, abogado con consolidada experiencia en indemnización por daños y perjuicios en Milán, se basa en un análisis riguroso y personalizado del caso. El primer paso consiste en un examen detallado del contrato de adquisición, con especial atención a las cláusulas de garantía, a sus eventuales limitaciones (temporales o de importe) y a los procedimientos de impugnación previstos. Posteriormente, se procede a la cuantificación precisa del daño emergente, que puede consistir en la disminución del valor de la empresa o en los gastos imprevistos incurridos. El objetivo primordial es siempre alcanzar una solución eficaz, explorando la vía negocial para obtener una indemnización, pero estando preparados para emprender la acción judicial si fuera necesario para proteger plenamente los intereses del cliente.
Las declaraciones y garantías son cláusulas contractuales a través de las cuales el vendedor asegura la veracidad de una serie de hechos y circunstancias relativos a la empresa cedida. Pueden referirse a la corrección de los balances, la titularidad de los bienes empresariales, la conformidad con la normativa ambiental y de seguridad laboral, la ausencia de litigios no declarados y la regularidad de las relaciones con empleados y proveedores. Su incumplimiento constituye un incumplimiento contractual.
Los problemas más frecuentes que surgen tras una adquisición incluyen deudas fiscales no registradas en el balance, litigios con ex empleados, multas por infracciones normativas previas, contratos con cláusulas particularmente onerosas no señaladas, o la falta de licencias y autorizaciones necesarias para operar. También la sobrevaloración de activos empresariales puede constituir un incumplimiento de las garantías proporcionadas.
Los plazos para la impugnación se especifican generalmente dentro del contrato de cesión. Es práctica común establecer un límite temporal (por ejemplo, 18-24 meses desde el closing) dentro del cual el comprador puede notificar una solicitud de indemnización. En ausencia de cláusulas específicas, se aplican los plazos de prescripción ordinarios previstos por el código civil. Por este motivo, es crucial actuar con la máxima prontitud tan pronto como se descubra una posible infracción.
No necesariamente. A menudo, el primer paso es el envío de una carta formal de impugnación al vendedor, iniciando un diálogo para encontrar una solución negociada. Muchas controversias se resuelven a través de acuerdos transaccionales, que permiten obtener una indemnización en plazos más rápidos y con menores costes que un juicio. Sin embargo, si el vendedor niega su responsabilidad, la acción legal se convierte en el instrumento indispensable para hacer valer sus derechos.
Si tras haber concluido una operación de adquisición ha descubierto discrepancias, pasivos ocultos o información no veraz que disminuyen el valor de su inversión, es fundamental actuar con prontitud para proteger sus derechos. Confiar en un letrado con experiencia específica en este ámbito es determinante para establecer una estrategia correcta y eficaz. El abogado Marco Bianucci y el Despacho de Abogados Bianucci, con sede en Milán en Via Alberto da Giussano 26, ofrecen asesoramiento y asistencia para gestionar las complejidades derivadas del incumplimiento de garantías contractuales en operaciones de M&A. Contacte con el despacho para una evaluación exhaustiva de su caso y para definir los pasos necesarios para obtener la justa indemnización.