Cuando un progenitor adopta comportamientos dirigidos a alejar al hijo del otro progenitor, denigrando su figura u obstaculizando los encuentros, nos encontramos ante una situación que puede configurar la llamada alienación parental. Esta dinámica no solo daña el equilibrio psicofísico del menor, sino que lesiona profundamente los derechos del progenitor excluido. Como abogado experto en derecho de familia en Milán, el abogado Marco Bianucci comprende el sufrimiento y la frustración que derivan de ver desmoronarse la relación con los propios hijos a causa de las manipulaciones ajenas.
En el panorama jurídico italiano, el comportamiento del progenitor que obstaculiza la relación entre el hijo y el otro progenitor viola el fundamental derecho a la biparentalidad. La jurisprudencia reconoce que tales conductas no solo tienen relevancia en los procedimientos de separación o divorcio en lo que respecta a la custodia, sino que pueden constituir un verdadero ilícito civil. En estos casos se habla de ilícito intrafamiliar, es decir, una violación de deberes familiares que provoca un daño injusto, susceptible de indemnización.
El progenitor marginado puede, por tanto, actuar para obtener la indemnización de los daños, tanto patrimoniales (gastos incurridos inútilmente, costes de viajes en vano para ver al hijo) como, sobre todo, no patrimoniales. El daño moral y existencial derivante de la privación de la relación parental y del sufrimiento interior es indemnizable cuando se constata la conducta lesiva del otro progenitor. Es esencial subrayar que la Corte de Casación ha reiterado en varias ocasiones que el respeto de las resoluciones del juez y la colaboración entre progenitores son obligaciones ineludibles.
Abordar un litigio por indemnización de daños por alienación parental requiere una estrategia procesal meticulosa y un profundo conocimiento de la materia. El enfoque del abogado Marco Bianucci, abogado experto en derecho de familia en Milán, se distingue por la rigurosa recopilación probatoria y la atención a la tutela del menor. No basta con lamentar el obstruccionismo: es necesario demostrarlo a través de pruebas documentales, testimonios y, cuando sea necesario, solicitando peritajes técnicos judiciales (CTU) para evaluar las capacidades parentales y el estado psicológico del menor.
El Despacho de Abogados Bianucci trabaja para construir un marco probatorio sólido que evidencie el nexo causal entre la conducta denigratoria u obstruccionista del otro progenitor y el daño sufrido por el cliente. El objetivo no es solo obtener una suma de dinero, sino utilizar el instrumento indemnizatorio también como elemento disuasorio contra ulteriores conductas lesivas, restableciendo la verdad procesal y la dignidad del rol parental. Cada caso se trata con la máxima confidencialidad y sensibilidad, analizando cada detalle para maximizar las posibilidades de éxito en los tribunales.
La prueba de la alienación parental es compleja y requiere una documentación exhaustiva. Es fundamental conservar mensajes, correos electrónicos y grabaciones (legales) que acrediten el rechazo de los encuentros o las frases denigratorias. A menudo, el juez puede ordenar una Consulta Técnica Judicial (CTU) psicológica para evaluar las dinámicas familiares y el eventual condicionamiento del menor por parte del progenitor alienante.
La indemnización puede cubrir tanto el daño patrimonial, es decir, los gastos incurridos a causa del obstruccionismo (viajes, gastos legales adicionales), como el daño no patrimonial. Este último incluye el daño moral por el sufrimiento interior y el daño a la vida de relación, causado por la lesión del derecho constitucional a mantener una relación significativa con el propio hijo.
No es estrictamente necesario esperar la conclusión del juicio de separación, pero a menudo ambas acciones están conectadas. La demanda de indemnización puede presentarse dentro del mismo juicio de familia o, en algunos casos, en un juicio civil autónomo. La mejor estrategia debe evaluarse caso por caso con un abogado experto en derecho de familia.
Sí, en casos graves, el comportamiento del progenitor que impide al otro ver al hijo puede configurar el delito de incumplimiento doloso de una resolución judicial (art. 388 c.p.). Sin embargo, la acción civil por indemnización de daños discurre por un carril paralelo y tiene el propósito de resarcir al progenitor lesionado, independientemente del resultado del procedimiento penal.
Si crees ser víctima de comportamientos obstruccionistas que están dañando la relación con tu hijo, es fundamental actuar con prontitud para tutelar tus derechos y el bienestar del menor. El abogado Marco Bianucci está a tu disposición para analizar tu situación y evaluar la existencia de los presupuestos para una acción indemnizatoria. Contacta con el Despacho de Abogados Bianucci en via Alberto da Giussano, 26 en Milán para concertar una cita y definir la estrategia de defensa más adecuada a tus necesidades.